La Unión Iberoamericana de Municipalistas, en el marco del V Congreso Iberoamericano de Municipalistas, celebrado en Baeza (España) durante los días 18 a 23 de septiembre de 2000. CONSIDERANDO. Primero.- Que la globalización del sistema económico y financiero y del intercambio cultural ha determinado que el municipio adquiera una alta relevancia política convirtiéndolo en el espacio privilegiado de decisión de lo público. Segundo.- Que un nuevo escenario globalizado supone ventajas para el desarrollo, pero también riesgos relevantes en la medida en que puede suponer la marginación de territorios y, dentro de las ciudades integradas en el espacio globalizado, la creación de una nueva capa social: la de aquellos que no disponen de las habilidades para incorporarse a la nueva economía y que no gozan de los beneficios de un mundo más accesible. Tercero.- Que reformar el Estado supone, por ello, reconsiderar el papel de éste que deberá asumir el compromiso de la solidaridad, la equidad y el equilibrio interterritorial, a la vez que implica ineludiblemente el fortalecimiento institucional del municipio como instrumento idóneo para cerrar la brecha social que puede abrir en la comunidad la exclusión de colectivos a la vez que asumir el papel de articulador y promotor de las expectativas y deseos de la comunidad local. Cuarto.- Que se reconoce la validez de los contenidos y declaraciones adoptados en los distintos foros y reuniones internacionales que han debatido sobre los problemas descritos y analizado en sus diversos aspectos, todo lo cual se asume como sustento de lo propuesto en la presente Declaración. RESUELVE. ADOPTAR la presente Declaración, a la vista de los estudios y conclusiones presentados y elaborados en el V Congreso Iberoamericano de Municipalistas. PROCLAMAR su voluntad de hacer partícipes a los/las municipalistas y a las autoridades locales, regionales y nacionales de los países iberoamericanos de la presente Declaración, a fin de que promuevan acciones tendentes a hacer efectivos los principios y valores contenidos en la misma. I LA ARTICULACION DE LOS GOBIERNOS LOCALES EN LOS PROCESOS DE REFORMA DEL ESTADO PRIMERA.- LA REFORMA Y RECONSTRUCCION DEL ESTADO EN UN MUNDO GLOBAL HA DE TOMAR COMO CLAVE EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD. Las consecuencias de la globalización no se limitan a la esfera de la política económica, comercial y financiera, sino que, además, tienen una influencia creciente en la sociedad y en las políticas culturales, sociales y medioambientales que afectan a los ciudadanos. Los mercados globales no han producido una globalización del bienestar. El municipalismo iberoamericano exhorta, por tanto, a que la reforma del Estado en este siglo supere el tradicional enfoque de las políticas de descentralización que en la práctica han relegado al Gobierno local a un espacio marginal en la agenda de la reforma pública. No se trata simplemente de acercar las políticas de decisión a los ciudadanos; la construcción territorial del Estado, artículada en las últimas décadas en torno a los principios de descentralización y autonomía local, ha de complementarse con una visión nueva que prime la corresponsabilidad y reconstruya el espacio de decisión pública de abajo a arriba, sin poner en peligro la eficacia de la gestión, y que privilegie los espacios de decisión local capaces y eficientes para el ejercicio integro competencial. Asimismo, la reconstrucción de la capacidad estatal es una condición esencial para que los gobiernos locales iberoamericanos aborden en forma más contundente los problemas de fortalecimiento institucional, de desarrollo económico local, de las políticas sociales y de la redistribución de la riqueza. SEGUNDA.- LO LOCAL HA DE PARTICIPAR EN LA CONSTRUCCION DE LO GLOBAL. El rol protagónico único del Estado-Nación vigente desde el S. XIX ha decaido en su capacidad de abarcar todos los aspectos que la política pública reclama en los tiempos actuales. Las decisiones adoptadas en los ambitos internacionales tienen un impacto directo en el ejercicio del Gobierno local y en la actualidad el fortalecimiento del Gobierno local es imprescindible a fin de asegurar la competitividad, la innovación y la prosperidad del espacio regional, nacional o internacional en que se inserta. A estos efectos la UIM reclama como imprescindible asegurar la participación, en la adopción de las decisiones adoptadas en espacios supranacionales, de la perspectiva local y regional, articulando la participación institucional de las asociaciones de municipios y de las organizaciones municipalistas internacionales en los Foros de decisión supranacional que actúan en el espacio iberoamericano, a la vez que impulsar el desarrollo institucional de tales organizaciones a fin de que abandonen su lánguida existencia de relaciones protocolarias para convertirse en redes dinámicas y activas con mentalidad emprededora y capaces de tomar iniciativas en nombre de los gobiernos que representan. TERCERA.- COOPERACION Y COORDINACIÓN COMO INSTRUMENTO DE CONSTRUCCION DEL NUEVO ESTADO. Los municipios representan en la actualidad una fuente importante de progreso, cultura y libertades. Las economías nacionales pierden importancia a favor de los referentes locales y el fortalecimiento institucional y competencial de éstos es también ineludible en el contexto de la reforma del Estado. Pero éstos también son Estado y forman parte de un entramado institucional nacional e internacional en el que el ejercicio competencial no resulta asignado de forma exclusiva y excluyente a ninguno de los poderes públicos territoriales. El municipalismo iberoamericano reclama hoy como única política posible la que resulta de la acción coordinada y común ejercitada desde los distintos ámbitos de la acción pública. Se requiere, por tanto, que, con urgencia, se instrumenten herramientas y procesos comunes de decisión que articulen mecanismos de acción coordinados y que hagan efectivas una cooperación solidaria entre todos lo actores públicos llamados a gestionar el Estado en su conjunto. De otra parte, llama también a impulsar y fortalecer una cooperación internacional descentralizada que la acerque a las .políticas que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos. II LOS PROCESOS DE DESARROLLO LOCAL Y REGIONAL EN EL MARCO DE LA GLOBALIZACION. CUARTA. REPOLITIZAR LOS GOBIERNOS LOCALES. La centralidad del Estado ha relegado a los gobiernos locales a meros ejecutores de políticas adoptadas en otros niveles de decisión. Esta subalternidad ha condenado a los municipios a dedicar sus mejores recursos a superar los problemas más acuciantes. El corto plazo ha impedido visiones de más largo alcance cuya formulación en estrategias operativas puedan elevar al gobierno local a la altura de los desafíos provocados por la globalización. La figura del concejal asistencial y gestor de intereses, absorbido por la atención al público, es una figura anacrónica. De otro lado, hoy ningún interés es ajeno al municipio. La globalización ha debilitado el estado-nación como garante del interés general y fortalecido como contrapartida los espacios locales. Los municipalistas iberoamericanos proclaman que el nuevo gobierno local reivindica trabajo en equipo, visión y estrategias conjuntas, democracia de deliberación, participación ciudadana, fortalecimiento de las capacidades del Gobierno local para abordar los problemas del desarrrollo, el rescate de la metodología de la planificación popular y de seguimiento y rendición de cuentas. Supone, en definitiva, asumir una vocación decididamente política que deje atrás una etapa dominada por la provisión tutelar de servicios básicos. Repolitizar los gobiernos locales es una consigna con alto contenido simbólico pues supone superar las dificultades aparecidas con la introducción en algunos gobiernos locales de tendencias orientadas al gerencialismo-tecnocrático que subestiman a la política de la ciudad como un factor imprescindible en la resolución de problemas. QUINTA. MUNICIPIO PROMOTOR En consecuencia, el discurso del municipio promotor ha de abandonar la actitud victimista y de horizonte limitado, que pasa por denunciar la insuficiencia financiera y la limitación competencial. Se impone una visión clara del lugar del gobierno local en un mundo globalizado. El desarrollo local es el espacio del desarrollo humano por excelencia y es una realidad intangible que pasa por la generación de un ambiente favorable a la cooperación de todos los agentes ubicados en la localidad, que favorezca un capital social con suficiente capacidad de adaptación para afrontar los retos de un entorno cambiante y ello a pesar de los límites que la ausencia de un Estado de Bienestar y la debilidad propia de las instituciones y la sociedad civil imponen en muchos países de América Latina. Para los municipalistas integrados en la UIM promover exige una voluntad de liderazgo y negociación que articule las energías de la ciudad en un proyecto común. Esta labor de coordinación corresponde a los poderes públicos y a la sociedad civil organizada en la ciudad porque el mercado no siempre favorece la convergencia de esfuerzos. La relación con otros niveles de gobierno o la concertación público-privada integran la agenda del nuevo gobierno local. Una agenda en la que la negociación y la estrategia primarán sobre el imperium. El municipio promotor es la manifestación más clara de la repolitización del gobierno local. SEXTA. LA NUEVA VENTAJA COMPARATIVA: CONSEGUIR ESPACIOS PÚBLICOS DE ALTA CALIDAD. La incapacidad del Estado para regular los movimientos financieros limita enormemente su margen de maniobra para atraer inversiones a través de las políticas fiscal y arancelaria. La movilidad del capital no depende de las tradicionales ventajas comparativas analizadas en el comercio internacional. Ni los recursos naturales, ni la situación geográfica constituyen en la actualidad inequívocas ventajas comparativas. Hoy el capital se globaliza, pero el trabajo se localiza. Entendemos que la formación de los recursos humanos, el civismo de la población, la seguridad ciudadana, la seguridad jurídica y la transparencia en el manejo de los fondos públicos, entre otros, son los factores que incentivan la llegada de inversiones y el desarrollo real. Todos estos aspectos del desarrollo son, al menos parcialmente, competencia de los gobiernos locales porque si bien el capital no tiene fronteras, el trabajo se ubica en lugares geográficamente delimitados y su desenvolvimiento abarca aspectos que exceden con mucho de la simple actividad laboral. Por ello, crear las condiciones de espacios con alta calidad, integrados por una pluralidad de colectivos con identidad propia pero compartiendo códigos comunes, es una tarea para la que el gobierno local dispone de indiscutible ventaja comparativa. III LOS NUEVOS DESAFÍOS EN LOS ESPACIOS GEOPOLÍTICOS LOCALES: MEGACIUDADES, REDES Y ASOCIACIONISMO MUNICIPAL Y COMUNIDADES INDÍGENAS. SEPTIMA.- EL PROCESO DE GLOBALIZACIÓN IMPLICA UNA VISION DISTINTA DE LA ESTRUCTURA TERRITORIAL DE LO LOCAL. El espacio geopolítico local y la nueva gestión urbana constituyen escenarios que posibilitan una mayor democratización y desarrollo local. Las políticas de desarrollo territorial pensadas sobre esquemas heredados del pasado ya no son adecuadas. Hoy, el territorio debe ser repensado y redefinido y, con ello, también la estratégia de sus actores. La reinvención del territorio es parte de la respuesta de las sociedades locales a los retos de la globalización. De ahí que la UIM proponga una revisión sobre las nuevas fronteras de la gestión urbana para situar a cada municipio en condiciones de afrontar la competición global de la que depende el bienestar de sus ciudadanos. Puesto que las actividades estratégicamente dominantes en todos los planos están organizadas en redes globales de decisión e intercambios, se hace preciso consolidar tanto un sistema de redes de ciudades como de participación directa en la construcción de un mundo donde los canales tradicionales de regulación internacional tienden a ser incompletos. Ello permitiría, en un mundo sometido a un alto ritmo de cambios, una cierta permanencia en el tiempo de una línea de actuación, ya que la existencia de compromisos exteriores permite superar las contingencias coyunturales. OCTAVA.- LA CONSTITUCIÓN DE "MEGACIUDADES" ES UNO DE LOS FENÓMENOS URBANOS DE MAYOR RELEVANCIA DEL SIGLO XXI. La competitividad económica global y el progreso de los medios de comunicación definen nuevos territorios de geometría variable que tienden a concentrar la población en aglomeraciones territoriales, parcialmente discontinuas, de gigantesca dimensión y de una gran complejidad institucional. Esta nueva estructura territorial desborda con creces los límites de la ciudad entendida como municipio, transformándose en una realidad territorial no contemplada suficientemente por el sistema jurídico-institucional. La UIM percibe como muy favorable todo contacto exterior de las megaciudades con sus redes globales de intercambio, pero a la vez siente como preciso proclamar la necesidad de que se realice un mayor esfuerzo en todas las políticas de integración y atención sobre aquellos sectores de sus poblaciones, que, desde el punto de vista de la lógica implacable del sistema, son considerados funcionalmente irrelevantes y socialmente como perturbadores. NOVENA.- CONFIGURAR LO LOCAL DESDE LA DIVERSIDAD Y LA INTEGRACION. Los cambios y tendencias delineadas como consecuencia de la globalización configuran un orden social fraccionado que genera para algunos enormes oportunidades de progreso. La "globalización", sin embargo, segrega a una parte de la humanidad impidiéndoles el acceso a sus beneficios. La integración de las Comunidades Indígenas y Rurales y la inclusión de los pobres y nuevos pobres en este orden internacional se plantea como uno de los retos a perseguir, sin embargo hasta el momento los intentos llevados a cabo se han desarrollado más mirando hacia fuera, con la vista puesta en un modelo superior, que a partir de sus propias raíces culturales y de su identidad. Por ello los municipalistas iberoamericanos proclamamos que hoy no existe un único modelo de construcción de lo local, sino que, las distintas propuestas y aportaciones que sobre el municipalismo se puedan realizar desde culturas y tradiciones diversas deben ser asumidas y reconocidas. El Municipio debe constituir una verdadera democracia de proximidad, de participación de todos los ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos, de reforzamiento de las identidades colectivas integradoras. Hay que poner calor de pueblo en la integración de las comunidades indigenas y rurales. DEMANDAMOS A las autoridades públicas y a los Gobiernos locales unirse a la presente DECLARACION FINAL. Los riesgos y oportunidades que la globalización plantea han realzado el perfil del municipio y obligan a abandonar el mero papel de éste como ejecutor de políticas y proveedor de servicios y cuestiona, a la vez, el papel tradicional del Estado-Nación cuya misión ineludible será ahora la redistribución orientada a garantizar la solidaridad y el equilibrio social entre ciudades y entre indivíduos. Los gobiernos locales tienen frente a sí el reto de generar una voluntad promotora en la construcción de instituciones y capital social. Una sociedad civil pujante sólo es posible con un Gobierno local capaz de garantizar la confianza entre quienes conciertan estrategias con la vista puesta en el futuro de la ciudad, pero también exige una revisión de las fronteras de la gestión urbana y la superación de la exclusión social, así como la aceptación de la existencia de otros modelos alternativos en la construcción de lo local, integrando la pluralidad cultural y étnica del territorio. Una nueva concepción del municipalismo en América Latina, con un sentido propio, que innove frente a la situación de crisis a que nos enfrentamos; que genere nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevas formas de relación con la sociedad que supere los esquemas simplistas de explicación de nuestra sociedad; que garantice lo positivo de lo "local" frente a la idea arrolladora de la globalización; que, superando el centralismo como cultura única predominante, no nos haga caer en un "localismo" como estado de conciencia y de ánimo que paraliza y atrasa; y que sea capaz, por último, de agrupar las energías privadas y públicas en torno a un proyecto común. Por lo expuesto, exhortamos a los Gobiernos locales, regionales y nacionales y a la sociedad civil organizada a adoptar acciones concordantes con las propuestas contenidas en la presente Declaración de Baeza. |