La Unión Iberoamericana de Municipalistas, en el marco IV Congreso Iberoamericano de Municipalistas, celebrado en Córdoba (Argentina) durante los días 12 a 16 de octubre de 1998 CONSIDERANDO PRIMERO: Que en la actualidad se hacen presentes en la vida municipal de los países iberoamericanos profundos cambios en sus estructuras económicas, sociales y políticas que nos imponen el reto de construir un espacio municipal para adaptarse a las nuevas formas de producción y de convivencia democrática, con objetivos que planteen la necesidad de articular un desarrollo sostenible y que generen certidumbre y confianza en la ciudadanía. SEGUNDO: Que la respuesta de los municipalistas a estos cambios ha de partir una adecuada comprensión de las causas y las consecuencias que comportan: la globalización del sistema económico y del intercambio cultural; las políticas de transición democrática y pacificación que acontecen en la región; y la implementación de las medidas programáticas adecuadas para superar la corrupción, el narcotráfico, el desempleo, y, por último, la mutación de los mercados sociales, laborales y de intercambio cultural en contextos cada vez más desterritorializados. TERCERO: Que la concentración de pobreza en áreas urbanas, aunada a la recurrencia de problemas de infraestructura, suelo, vivienda y servicios que no pueden ser satisfactoriamente resueltos, contribuyendo al deterioro al deterioro de la calidad de vida, ha obligado a diferentes grupos sociales a asumir funciones de compensación, e incluso de gestión autónoma, en la prestación de los distintos servicios públicos, con las inevitable consecuencia de deslegitimación del Gobierno local y de su capacidad de articulación territorial y social de las distintas políticas públicas. CUARTO: Que en l marco de esta sociedad de tendencias globalizadoras, al municipio le corresponde el papel de articulador de las demandas de la comunidad local que le erigen en un actor principal en el diseño e implementación de las distintas políticas dirigidas a solucionar los citados problemas. QUINTO: Que se reconoce la validez de los contenidos y declaraciones de los distintos foros y reuniones internacionales que se han realizado sobre los problemas descritos y acerca de sus posibilidades de atención, todo lo cual se asume como sustento de lo propuesto en la presente Declaración. RESUELVE ADOPTAR la presente Declaración, a la vista de los estudios y conclusiones presentados y elaborados en el IV Congreso Iberoamericano de Municipalistas.
PROCLAMAR su voluntad de hacer partícipes a los/as municipalistas y a las autoridades locales y nacionales de los países iberoamericanos la presente Declaración, cuya intención sustantiva es promover códigos y valores para la acción de nuestros gobiernos locales, dentro de los cuales se asegure la cohesión y equidad social, la confianza de los ciudadanos en las instituciones, se profundice los valores y prácticas democráticas y se asegure la participación de los diferentes sectores que hoy hacen la ciudad y el municipio, con la convicción de que no existe un modelo uniforme válido para todos los municipios, tratándose, por el contrario, de un proceso evolutivo, con las especificidades propias de cada realidad social y económica, y la singularidad de los aportes de las distintas fuerzas y agentes sociales a quienes corresponda interactuar en un tiempo y espacio dados. LOS GOBIERNOS LOCALES Y SU REDEFINICIÓN EN LA FORMA DE GOBERNAR LA CIUDAD. PRIMERA.- LA NECESARIA RECUPERACIÓN DEL FUTURO EN LA ACCIÓN DE GOBERNAR. Estamos construyendo lo que será el marco de relaciones entre los individuos y sus organizaciones principales. En el momento actual, ésto acontece en contextos de incertidumbre, de globalización económica, de renovación tecnológica y de nuevas consideraciones sobre el papel del Estado y de la sociedad civil. Es por ello inaplazable que los gobiernos locales iberoamericanos, como instancia política representativa de las comunidades locales, se adapten, en un proceso constante y evolutivo, a este nuevo esquema relacional, recuperando la función prospectiva de gobierno, alejándose de lo coyuntural como eje sustantivo de su acción, y construyendo un municipio que apuesta por el futuro y recupera como vértices de su labor las demandas de la ciudadanía y los intereses de los actores que operan activamente en él. Es preciso, en suma, desarrollar capacidades de gobierno que anticipen necesidades y oportunidades emergentes, de modo tal que el gobierno local esté en condiciones de actuar de forma proactiva, anticipando su oferta a la demanda social. SEGUNDA.- LA RECUPERACIÓN DE LA GOBERNABILIDAD EN LA ACCIÓN INSTITUCIONAL DE LOS MUNICIPIOS. La Unión Iberoamericana de Municipalistas propugna la recuperación de la confianza de la ciudadanía en las acciones de gobierno, creando espacios de concertación a través de un enfoque integrativo y de cooperación que considere, más allá de los resultados concretos de una acción de gobierno, su impacto sobre el conjunto social. Los municipios somos sus ciudadanos. Hoy su construcción ha de ser el resultado de las ideas, la ilusión, el esfuerzo y los recursos de nuestros gobiernos locales, de los vecinos, de las asociaciones cívicas y del sector productivo. TERCERA.- LA ELEVACION DE LAS CAPACIDADES POLÍTICAS Y DE GESTION PARA UNA ACCIÓN DE GOBIERNO EFICAZ. Mejorar la capacidad del gobierno municipal, como condición de base para consolidar democráticamente el sistema político local, hace preciso reforzar los sistemas electorales y de participación a fin de favorecer la gestión de gobierno. En este sentido, se hace preciso la adopción, entre otras, de las siguientes medidas: implantar sistemas de elección directa; separar en el tiempo la celebración de las elecciones locales de las regionales o nacionales; posibilitar la reelección de las autoridades; establecer períodos de gobierno adecuados para una acción coherente y planificada; implantar sistemas pluralistas que superen la representación proporcional; y, por último, ofrecer a la ciudadanía garantías institucionalizadas de participación y control social. La realización de esta labor requiere, por supuesto, también de gobiernos locales competetentes con capacidad autoorganizativa y la construcción de una cultura y gestión de lo público caracterizada por la transparencia, el fácil acceso a los servicios públicos, la participación y la responsabilidad en los procesos y procedimientos de gestión pública. LAS ESTRATEGIAS PARA FORTALECER LA DESCENTRALIZACION DE LAS POLÍTICAS EN LOS GOBIERNOS LOCALES CUARTA.- LA ACCION MUNICIPAL REQUIERE DE UNA NUEVA CONCEPCIÓN DEL GOBIERNO LOCAL. El municipio es el gobierno a nivel local, no un apéndice de la Administración del Estado o de otras Administraciones subnacionales o regionales. Los procesos de descentralización deben entenderse como una redistribución del poder público presidida por los principios de autonomía, subsidiariedad, igualdad y solidaridad. Es preciso, por ello, aumentar las capacidades del gobierno local en base a su legitimación democrática directa, incrementar su capacidad de definición de las políticas locales implementadas e involucrarlo, como parte del Estado en su conjunto, en la definición de las políticas nacionales y regionales. La estrategia de la descentralización ha de ser estructural e integral, no reproduciendo en los ámbitos de decisión local prácticas centralizadoras, burocratizadas y clientelares en la gestión de las cuestiones locales. QUINTA.- UN NUEVO ESCENARIO DE ACCION MUNICIPAL REQUIERE TAMBIEN DE UN NUEVO ESCENARIO DE FINANCIACION DE LAS POLÍTICAS LOCALES. El nuevo papel que los municipios están llamados a jugar en este contexto requiere también de una suficiencia financiera. La proporción de fondos públicos administrados en el nivel municipal ha de ser aumentada, priorizando el fortalecimiento de sus recursos propios e incrementando su participación en los recursos estatales y regionales. Junto a ello, es preciso mejorar e innovar la gestión de los recursos, con un fortalecimiento de la institución presupuestaria y de las capacidades de gerencia de la misma. SEXTA.- DESCENTRALIZAR EL GOBIERNO LOCAL SIGNIFICA TAMBIEN CONCEBIRLO COMO UN PODER PUBLICO FACILITADOR Y RESPONSABLE.
La gobernabilidad del municipio exige legitimación de su gobierno y ésta dependerá en gran medida de una percepción generalizada de que se está avanzando hacia objetivos de justicia en la construcción del espacio local. Por ello corresponde a los poderes locales posibilitar, motivar y ser capaces de identificar, crear y desarrollar oportunidades de coordinación para que se produzca ésta a través de redes de acuerdos, con un alto grado de legitimidad por su apoyo y compromiso social y abandonando la pretensión de interpretar unilateralmente cuál es el interés general al que están abocados a servir nuestros municipios. El gobierno local ha de convertirse en un actor público responsable y facilitador que sea capaz de articular los intereses privados y los objetivos públicos y facilitar los mercados en términos de justicia y equidad, y no solo de eficiencia y eficacia. LA PARTICIPACION COMO ELEMENTO INESCINDIBLE DE ESTE NUEVO ESPACIO LOCAL CONCERTADO SOCIALMENTE. SEPTIMA.- EL BINOMIO GOBERNABILIDAD-PARTICIPACIÓN COMO ELEMENTO CLAVE DE LA ACCIÓN DE GOBIERNO EN LA ESFERA LOCAL. Para participar se necesita conocer, estar objetivamente informado, disponer de elementos para plantear alternativas. Por estas razones no es suficiente la simplificación del lenguaje y de los trámites administrativos; el establecimiento de oficinas de información; la ampliación del derecho de acceso a archivos y registros públicos; la motivación de las decisiones públicas; la existencia de trámites de audiencia en la elaboración de los actos de nuestras Administraciones; la articulación de un sistema de recursos jurisdiccionales y control social de las decisiones públicas; la creación de figuras de mediación, o el establecimiento de alternativas a la finalización unilateral de los procedimientos de decisión en el sector público. La Administración municipal ha de liderar este proceso, descentralizando la vida municipal; adoptando un nuevo estilo de gestión que propicie la presencia de los distintos intereses implicados; apoyando y creando oportunidades para la estructuración de la sociedad civil a través de organizaciones realmente democráticas y con un funcionamiento eficiente y autónomo. OCTAVA.- A TODOS NOS CORRESPONDE CONSTRUIR EL MUNICIPIO. El binomio descentralización-participación ciudadana, en aras a contribuir al proceso de consolidación democrática, exige la consideración de las expectativas e intereses de toda la ciudadanía. Para contribuir a la creación de este espacio municipal de todos, deben instrumentarse medidas positivas para la incorporación de la perspectiva de la mujer y de otros colectivos marginados tradicionalmente en la toma de decisiones para la solución de los problemas que afectan al conjunto de la población. Para ello deben considerarse no sólo sus necesidades inmediatas, sino también aquellas de carácter estratégico con el fin de ir construyendo sociedades justas, equitativas y solidarias. NOVENA.- LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO UN INSTRUMENTO FUNDAMENTAL DE LA CONCERTACION SOCIAL. Entendemos que la planificación estratégica y de concertación es un instrumento adecuado y facilitador de la participación social en el Gobierno local, legitimando su acción para identificar y priorizar las ofertas públicas y las demandas de la sociedad civil, que permite incorporar a la comunidad en la toma de decisiones, salvaguardar los intereses de zonas tradicionalmente olvidadas de nuestros municipios, crear lazos de cohesión y confianza, solucionar los problemas que realmente preocupan a la gente y responsabilizar al aparato administrativo en la gestión de las propuestas. DEMANDAMOS a las autoridades públicas y a los Gobiernos locales a unirse a la presente DECLARACION FINAL "La gobernabilidad de los espacios locales es una meta de todos. De nuestros gobiernos locales, de los ciudadanos, de sus asociaciones y del sector productivo. Nos exige la construcción de un municipio nuevo cuya gestión ha de aunar los intereses de los actores que concurren en éste, creando una ciudadanía activa y solidaria con los problemas de todos, que exigen el liderazgo de la Administración municipal con estilos diferentes, con capacidad para el diálogo y la concertación, que facilite la colaboración, ayude a superar las deficiencias de nuestras democracias locales representativas y encare el futuro como algo que ocupe y preocupe a todos los que vivimos en el municipio. Por lo expuesto, exhortamos a los organismos competentes a que impulsen la descentralización y adopten acciones concordantes con las propuestas contenidas en esta DECLARACIÓN DE CÓRDOBA DE LA NUEVA ANDALUCÍA, y a los gobiernos locales a promover planes integrales y participativos, en los que concurran los actores que hacen y crean nuestros municipios, para articulalos como un espacio de calidad de vida y bienestar social para sus habitantes". Córdoba (Argentina) dieciséis de octubre de 1.998. |